Ahí parado, bajo ese largo tragaluz, frente a esa misteriosa puerta, ante el umbral de lo desconocido, no pudo evitar sentir cierto escalofrío. La puerta había estado cerrada durante décadas, nadie la había abierto desde que murió la vieja. Y ahí estaba él, con la llave en una mano y decidido a abrirla de una buena vez. La vieja se había encargado de mantener el misterio respecto a esa habitación cuando estaba viva y ahora, décadas después de su muerte, aquel misterio seguía vivo. Él estaba decidido a romper eso. Si iba a ser dueño de la casa y de sus alrededores, tenía que conocer todos los rincones de la misma, incluso aquellos que los lugareños dicen que están malditos.
Y pensar que todo comenzó cuando a la vieja le dio con que se iba a morir (y bueno, fue algo que eventualmente sucedió, pero mucho después que esto) y quería que fuera distinto. Escogió el roble más hermoso de su fundo y mandó a hacerse un ataúd de una sola pieza del tronco de aquel roble. Mandó a guardar el ataúd a aquella misteriosa habitación para que esperara ahí, rodeado de los extraños entes que se suponía que ahí habitaban, y se cargara de fuerzas sobrenaturales hasta el día en que muriera. Loca.
Y en un año a partir de ese día, murió. ¿Coincidencia? Nadie sabría decirlo. Él seguramente diría que si. Lo que permitió que el misterio de aquella habitación siguiera alimentándose hasta el día presente fue el hecho de que el ataúd que la vieja mandó a hacer nunca salió de aquella habitación y el ataúd que llegó a su tumba estaba vacío pocas horas antes del entierro. Aún así nunca se supo si realmente hubo alguien o algo en el ataud que fue cubierto por tierra en aquel cementerio.
Pero todas esas patrañas quedarían expuestas el día de hoy, cuando él trajera la escalera y subiera a esa puerta cerrada desde hacía décadas. Estaba asustado, si, pero eso no evitaría que él abriera esa puerta para ver lo que había adentro. Después de todo, su miedo era irracional.
Colocó la escalera apoyada en la pared bajo la puerta y comenzó a subir. Le temblaban un poco las manos y el corazón se le aceleró levemente mientras se acercaba a la puerta.
Llegó a la parte superior de la escalera y alargó la llave hacia la cerradura. Un ruido sordo y chirriante a la vez indicaban que efectivamente aquel cerrojo llevaba años sin moverse, y el poco de polvo que salto desde el interior de la cerradura hacia afuera indicó que hacía mucho tiempo que nada pasaba por ahí.
Abrió la puerta y, en un principio, no pudo ver nada, pero cuando sus ojos se fueron acostumbrando a la penumbra, se encontró con una habitación larga, como un salón, con una alfombra central color burdeo, un tragaluz polvoriento al extremo en el centro de la habitación y adornada con una infinidad de cosas que lo dejaron boquiabierto al instante, y el esqueleto humano que le sonreía desde una esquina al entrar no era lo único.
Estanterías llenas de libros de todo tipo, títulos que no reconoció, lenguajes que no reconoció, en los lomos de algunos libros le pareció reconocer el sánscrito, en otros el griego, en varios pudo leer un poco el latín. Le pareció conocido el título "El Necronomicón" que distinguió en uno de los lomos, pero no pudo recordar de dónde. Había grimorios de todo tipo y libros no era lo único que había. Todo tipo de instrumentos arcanos, de todo tipo de culturas distintas, se veían por todos lados vestigios polvorientos y llenos de telarañas de decenas de culturas y religiones diferentes, todos orientados a trabajar con el mundo espiritual.
Y de pronto, desde el fondo de la habitación, lo vio. El ataúd de una sola pieza de roble estaba ahí, sobre un atril dorado y con unas velas apagadas, prácticamente consumidas. Se le erizaron todos los pelos del cuerpo y un enorme escalofrío recorrió todo su cuerpo cuando vio que la tapa del ataúd estaba descorrida y colgaba de ella una esquelética mano con un enorme anillo de oro.
Lo que jamás pensó que sucedería fue el hecho de que aquella esquelética mano comenzó a moverse, mostrando la palma hacia el techo de la habitación y recogiendo y estirando el dedo índice a modo de llamado para que se acercara.
La puerta de la habitación de cerró de golpe, se escuchó el sonido del cerrojo como se bloqueaba y dejaba la llave por el lado de afuera y la habitación se sumió completamente en tinieblas...
Se escuchó de pronto un grito desgarrador proveniente de los pisos superiores de la casa y los inquilinos supieron inmediatamente que la maldición seguía vigente, aún después de tantos años. Lástima, les estaba empezando a gustar el nuevo comprador...
Monday, March 17, 2008
Saturday, January 12, 2008
Sueño. Sueño durante la noche y durante el dia. Sueño con muchas cosas distintas, algunas que parecen no tener relación unas con otras. Sueño con volar como los pájaros, como un enorme cóndor en la cordillera, con toda la libertad del mundo. Sueño con la inmensidad del horizonte, con la hermosura de un atardecer en el mar. Sueño con muchas personas especiales para mi, amigos y amigas, y dentro de ellos, estan los mas importantes. Sueño con lograr mis ideales, sueño con solucionar mis problemas, sueño con mejorar mi vida. Pero al momento de pensar en mi propia vida, la comparo con la de otros y veo que yo no estoy tan mal, y tambien veo que tampoco estoy tan bien. Sueño con poder ayudar a la gente que quiero, con poder escucharlos lo mas atentamente posible y sueño con poder alivianarles su pena. Sueño con mi futuro. Sueño con la música, compases, notas, corcheas blancas negras sincopas y de todo. Pero también sueño pesadillas. Sueño con problemas, con situaciones hipotéticas que me llenan el día de miedo y incertidumbre. Sueño con las armas que cuelgan de mi pared, de cómo algun guerrero de antaño ocupó ese tipo de armas para intimidar y hasta para acabar con la vida de otra persona, pero me fascina la nobleza de un combate cuerpo a cuerpo con armas de hierro puro, en un combate donde se mide la valentía, el esfuerzo, y la habilidad del guerrero. Sueño con mundos inventados, con creaturas hermosas y creaturas temibles, sueño con paisajes inexistentes que le dan a mi vida diaria un toque especial de variedad.
Vivo. Vivo todos los dias como si fueran una rutina, vivo mis dias de una manera muy distante de mis sueños. Vivo pensando en el pasado y en el futuro. No vivo pensando en lo que sucede delante de mis propios ojos.
¿Y tu? ¿Qué sueñas?
edit: esto no es nuevo, quizas a algunos les parecerá conocido de mi antiguo blog en el espacio de msn...bueno empezaré a trasladar algunos textos de allá hacia acá, en vista de que este es un poquito más popular xD
Wednesday, December 19, 2007
offtopic: este pequeño fragmento va dedicado a una muy buena amiga mía que me lleva pidiendo un cuento desde hace rato y yo no había podido corresponderle. es, o podría llegar a ser un pequeño pedazo de un capítulo del libro que algunos de ustedes saben que estoy escribiendo...tenía pensada esta escena desde hacía un tiempo, pero no había tenido la oportunidad de escribirla...ahora solo falta escribir todo lo que sucede entre lo que llevo del libro y esta escena xD...saludos a todos, espero que disfruten
PD: si, si se que la imagen es de assassin's creed...total ripoff, pero no logre encontrar una buena imagen que le viniera al tema, y fue lo único pasable que encontré.
Allá atrás, a la vuelta de una esquina apareció un hombre, un hombre que parecía repeler a la gente a su alrededor. Era un hombre muy alto, fornido, se veía que trabajaba o que alguna vez trabajó mucho su musculatura, ya que era intimidante. Vestido con una manta blanca larga que casi llegaba hasta el suelo, cubría su cabeza y parte de su cara con una capucha. Llevaba brazales de cuero amarrados con tiras de cuero cubriéndole casi desde el codo hasta una buena porción de la muñeca. Desde bajo la rodilla hasta el tobillo llevaba puestas grebas también de cuero amarradas con tiras de cuero. Esto indicaba inmediatamente que aquel hombre era un combatiente, o por lo menos alguna vez lo fue, hasta tal punto que no dejó de usar nunca sus implementos. Desde ahí se alcanzaba a notar levemente unas marcas que
subían por su cuello y terminaban en unas puntas que casi abrazaban sus orejas.
- No te quedes demasiado tiempo observando.- Dijo un anciano que estaba por ahí cerca. - Ese hombre es peligroso, conocido por todos en esta zona.-
- ¿Quién es?- Preguntó el joven druida, sumido en la curiosidad.
- Nadie realmente lo sabe. Hay quienes dicen que es un demonio, otros quienes dicen que fue un astuto y brillante, pero cruel líder de algún ejército de las regiones colindantes, la versión más aceptada es que es un sicario. Lo único certero acerca de él es que ha matado. Se le ha visto matar y matar de la forma más cruel que puedas conocer.- El viejo hablaba del sicario como si fuese una leyenda de antaño.
El sicario se acercó a una fuente de agua que había en la plaza, se quitó la manta que llevaba encima, revelando su torso intimidante, cubierto solo por un viejo pedazo de tela con las mangas rasgadas, y mostrando un poco más de aquellas misteriosas marcas que llegaban hasta su cuello. Las tiras de cuero que sujetaban sus brazales se extendían hasta sus hombros, apretando sus brazos y ocultando en parte las marcas que también estaban repartidas ahí. Decenas de líneas y curvas que se extendían a lo largo de sus dos brazos y solo daban a imaginar que no se detenían ahí, sino que continuaban por todo su cuerpo.
- Esas marcas, ¿qué son? o ¿qué significan?- preguntó el joven druida.
- Nadie lo sabe.- respondió el anciano- pero existen muchos rumores al respecto. Hay quienes dicen que son manchas de sangre ordenadas por una maldición. Las marcas vendrían a representar las extremidades de la planta de dicha maldición, indicando que ésta está tomando posesión sobre su cuerpo, con cada alma humana que destruye con su crueldad. Gracias a esas marcas es posible reconocer a tal monstruo como lo que es y poner cuidado con él.-
El joven druida siguió observando al sicario con interés. Sentía ganas de acercarse a él y conocerlo. Descubrir quién era aquel hombre misterioso. Sin embargo no podía evitar imaginárselo en combate, sea cual fuere su pasado, desgarrando vidas humanas y despedazándolas sin piedad, como el demonio que decían que era.
De pronto la mirada del sicario se desvió rápidamente y fue a caer directamente a los ojos del joven druida. Éste sintió un escalofrío que recorrió todo su cuerpo en milésimas de segundo, al ver la mezcla de emociones que se veía en aquellos ojos. Ira, odio, crueldad, pero también angustia, pena y desgracia. El sicario comenzó a avanzar moderadamente hacia el joven druida y éste, buscando un poco de apoyo, se dio cuenta de que el anciano se había dado a la fuga rápidamente. Temiendo por su vida, el joven druida se resignó a recibir su castigo por observar tan descaradamente a aquel personaje. Cada paso que el sicario daba sobre el arena de la plaza era un pequeño temblor que el joven druida sentía en su interior. Cuando el sicario al fin se paró frente al joven druida, lo miró de arriba abajo, casi con desprecio, y dijo:
- No creas que no me di cuenta que me estuviste mirando desde que llegué a la plaza. ¿Se puede saber qué es tan interesante?-
Wednesday, November 14, 2007

Y... se fue. Fue hermoso. El acantilado me había proporcionado una vista inigualable del atardecer y el sol se había escondido en el mar como si se hubiese estado despidiendo de mi hasta el último momento. Era hora de volver a casa. Empecé a devolverme sobre mis pasos y estuve un buen rato caminando, pensando en lo hermoso del atardecer, en la comida que me esperaba de vuelta a casa y en la cama que me daría calor y comodidad esta noche. Pero había un detalle que no estaba tomando en cuenta. Un detalle que me llegó inmediatamente a la mente cuando me topé cara a cara con el. Tenía que volver a cruzar el bosque, pero esta vez de noche. No es que tuviera miedo a la oscuridad, para nada. Es sólo que mucha gente ha llegado a la aldea contando rumores de las creaturas que viven en el bosque, que salen sólo de noche. No tenía opción, más que cruzar el bosque, porque rodearlo me tomaría toda la noche. Así que me adentré en la profundidad de los árboles que ante mí se alzaban. En un principio estaba confiado, la luz del sol estaba casi completamente desaparecida, pero yo aún así caminaba tranquilo por entre los árboles. No fue hasta que escuche movimiento en unos matorrales cercanos que me puse nervioso. Pudo haber sido cualquier clase de animal, pero desde ese momento en adelante, mis sentidos se agudizaron mucho, más de lo que me habría gustado que lo hicieran. Comencé a notar ruidos y movimientos por todos lados y tenía la molesta sensación de que me estaban observando.
Seguramente fue por la inquietud, pero me dio la impresión de que estuve horas caminando sin llegar a ningún lado. Fue como si estuviese caminando en círculos. Como si algo me estuviese forzando a quedarme en ese lugar.
Fue entonces cuando lo escuché con mayor claridad que nunca. Una enorme bestia estaba siguiendo mis pasos, con respiración agitada, pesados pasos y gruñidos feroces. Aún no había tenido oportunidad de ver a la bestia, pero en ese momento no me importó nada más que correr. Correr lo más rápido que pudiese y escapar de ese lugar.
A medida que iba avanzando entre los árboles tenía la impresión de que la bestia no estaba sola, sino que había más bestias acompañándola, cazando con ella, y yo era el plato de fondo de esa noche. De pronto a lo lejos lo vi. El límite del bosque con la pradera que llevaba a la aldea. Corrí como nunca antes lo había hecho. Estaba a punto de alcanzar el borde del bosque cuando de los árboles saltó otra bestia, sumándose a la cacería, y me cerró el paso. Las otras bestias que me seguían me alcanzaron y me rodearon. Comenzaron a caminar en círculos alrededor mio y yo ya me daba por muerto. Las bestias eran enormes, por lo menos 2 metros de alto. Caminaban en dos patas, pero corrían en cuatro. Tenían dos colmillos enormes en un hocico corto y achatado, y el resto de los dientes no dejaban de ser grandes puntas filosas, capaces de destrozar el metal más duro. Los ojos negros, como las tinieblas más profundas, orejas largas en una cabeza gigante. Tenían una musculatura perturbante, de la que se notaba que eran capaces de destrozar algo con sus propias manos. Su tronco era enorme, pero hacia la cintura se hacían más delgados, sin embargo esto no impedía que sus piernas fueran fuertes y sólidas, para permitirles correr a una velocidad increible. Había uno de ellos que era más grande que los demás, probablemente el jefe. A pesar de ser más grande, se veía en cierto modo más... razonable.
De pronto dejaron de caminar en círculos a mi alrededor y el jefe se alzó entre los demás. Con toda tranquilidad comenzó a caminar hacia mi, deteniéndose a unos 3 metros de mi. Abrió la boca y yo pense que estaba a punto de saltar y arrancarme un brazo, pero en cambio pronunció con perfecta modulación: "Post tenebras...lux" Ante mi asombro el jefe no hizo más que sonreir y eventualmente comenzó a correr hacia mi. Se abalanzó con tal fuerza sobre mi que no pude reaccionar y acepté con resignación mi final. Todo se volvió negro.
Cuando abrí los ojos estaba tirado sobre la hierba. El cabezazo que me había proporcionado el jefe de las bestias me había sacado volando muchos metros hacia atrás y ahora yacía boca arriba sobre el pasto. Cuando por fin recobré la vista normal, miré hacia el cielo y vi que estaba amaneciendo. Silenciosamente repetí para mi las palabras: "Post tenebras, lux".
Thursday, September 13, 2007
Bien cuidado se mantenía aquel camino que el recorría todos los días. Y con toda razón, pues mucha gente caminaba ese camino junto a él. Lo acompañaban en todos sus momentos importantes. Estaban ahí con él cuando reía y reían junto a el. Estaban con él cuando lloraba y le prestaban un hombro para llorar. Estaban con él cuando se esforzaba por alcanzar sus metas y lograr sus sueños y le prestaban toda la ayuda que pudieran. Pero él no se quedaba sentado esperando que le sirvieran. El hacía lo posible para poder devolver los favores que le hacían, pues no podía ser tan descortés de no devolver la mano cuando lo ayudaban a levantarse si se caía. Sin embargo, justo cuando el creía que su caminata no podía ser más perfecta, el camino comenzó a vaciarse lentamente. Menos gente comenzó a caminar junto a él. El camino mismo con el tiempo fue perdiendo valor, ya que no transitaba tanta gente, por lo que no valía la pena mantenerlo bien cuidado. Lentamente se fue quedando solo en su caminata. La gente olvidó caminar junto a él. Lentamente el hermoso camino por el que alguna vez había transitado junto a tantos buenos amigos se fue tapando de hierba, casi desapareciendo entre el follaje. Hasta que un día se dio cuenta de que estaba solo. Se dio cuenta de que nadie más caminaba junto a él y junto con una pena abrasadora se preguntó: ¿Por qué se pierden los amigos? ¿Es acaso porque no les tendemos la mano para que caminen junto a uno? ¿O quizás no se pierden, sino que ellos mismos se alejan de nuestro camino? ¿Quizás nosotros nos alejamos del de ellos? ¿O tal vez insistimos demasiado en que caminen con nosotros? Una cosa es segura: Una vez que un amigo se desvía de nuestro camino, es muy difícil hacerlo volver a el.
Sunday, August 26, 2007

Todavía no puedo dormir. Han pasado horas desde mi encuentro con ese extraño personaje y todavía no puedo conciliar el sueño. Es que las cosas que vi no me dejan tranquilo. Me acosan y desgarran mi cordura cual cuchillo contra seda. A pesar de que lo intento, asi como me fue indicado, la locura gana terreno y no se cuanto tiempo más podre aguantar. El hombre me advirtió. Debí haber escapado de ese lugar en ese instante, pero me quedé a ver que sucedería. Fue como si me hubiese conocido desde hace décadas y hubiese sabido todo lo que sucedería conmigo en esa media hora después del encuentro y en todo el resto de los días a seguir.
En el momento en que ese hombre comenzó a alejarse de mi, una gran variedad de cosas se hicieron visibles a mis ojos, como si esa persona hubiese introducido en mi una capacidad para ver cosas mas allá de lo normal. De un momento a otro, horribles visiones comenzaron a cruzar por mi cabeza.
Veía matanzas, violaciones, guerras, luchas, escuchaba gritos, llantos, golpes, aullidos. Era como si todo lo aborrecible del mundo estuviese pasando por todos mis sentidos. Podia sentir en la piel la desesperación de toda la gente que sufría. Los gritos de las personas torturadas por las mas terribles injusticias de la vida perforaban mis oidos. Mi nariz percibía el olor desagradable de un cadáver en descomposición. Podía ver todas las injurias ocurridas en ese momento, contra gente que de verdad no se lo merecía. Mi lengua alcanzaba a captar el sabor metálico de la sangre humana derramada por todos los asesinos y perpetradores en ese momento. Y entre todas esas horribles visiones y sentimientos, muy tenue, casi imperceptible y a lo lejos, una pequeña luz blanca.
Muy de pronto todas las visiones acabaron, el callejón volvió a su oscuro, lúgubre y solitario ambiente. Miré la hora y el reloj estaba cambiando en ese momento a las 0:08. Las visiones habían durado media hora, tal como ese hombre lo había predicho.
Trataba de preguntarme que fue todo lo que vi, cuando de pronto sonó una voz en mi cabeza:
- Esas visiones han sido solo una fracción de la realidad humana. La luz blanca que has logrado divisar no la han podido ver todos, por lo que tu has sido elegido. Desde este punto, depende de ti hacer caso a tus instintos e intentar vencer la locura para recordar esas visiones y hacer algo para cambiarlas. Ya no hay vuelta atrás.-
La voz lentamente desapareció y una vez más me quedé solo, en ese oscuro callejón, donde no se escuchaba ni el murmullo de alguna pareja cercana, ni las pisadas de las ratas, ni el vibrar de las almas nerviosas.
Wednesday, June 20, 2007
Se sentía en el aire. Todos sabían que sucedería, pero nadie quería admitirlo. Yo era el único que les decía que se acercaba.
Todo indicaba que tenía que pasar, era inminente. La gente intentaba evitar el tema, no quería hablar de ello, porque sabían lo que vendría después de eso, todos sabían las consecuencias que tendría.
Yo sabía que no había nada que temer e intentaba calmar a la gente ante la inminencia de lo que pasaría, pero todos me decían que dejara esas ideas, que no sucedería, que debería dejar de pensar tanto en el asunto.
Un día salí de mi casa con un extraño sentimiento en el estómago. En ese momento no pensé que sería un presentimiento, pero aún asi me hizo sentir diferente.
Veía las caras de la gente a mi alrededor y nadie parecía notarlo, sin embargo yo lo sentía cada vez más cerca.
Comencé a perder la paciencia y la tranquilidad y buscaba nerviosamente un lugar donde refugiarme, pero no parecía haber un lugar adecuado. Me alcanzaría de todas formas.
De pronto levanté la vista y lo vi. Un destello enorme en el cielo, un estruendo ensordecedor...
...
La primera gota me cayó sobre la cara y ahí supe que la lluvia que tanto se había anunciado los últimos días había empezado.
Thursday, June 14, 2007
De a poco todo empezó a esclarecerse. A través de la bruma se podían visualizar pequeños puntitos en la distancia y, a medida que seguía avanzando, se notaba cada vez más hacia donde se dirigía.
Cuando por fin se dio cuenta de donde estaba, no pudo más que asombrarse de una manera increíble. La vista era realmente hermosa. Podía verlo todo desde allí, a grandes rasgos eso sí, pero todo al fin y al cabo.
A medida que seguía moviéndose comenzó a notar los detalles.
Veía familias reunidas bajo un mismo techo, en una comida alegre y familiar por un lado, un almuerzo que parecía una tumba al otro.
Una mujer abrazando y besando a su nuevo marido, un hombre gritándole a quien alguna vez fue su amada. Veía niños en la cúspide de su juventud y viejos en la etapa más calmada de la muerte. Amor, odio, paz, guerra, luz, oscuridad, vida y muerte, todo sucediendo al mismo tiempo.
Ante esta visión quedó ella un tanto aturdida y decidió centrarse en algo más específico aún.
Fue así como de pronto lo vio a el. Cabizbajo y pensativo, estaba metido en sus propios asuntos. Decidida corrigió su trayectoria y comenzó a acercarse a el. Estaba cada vez más cerca, cada vez más cerca, cada vez más, cada vez...
Cuando levanté la vista un momento para asegurarme de no chocar contra algo mientras caminaba, me cayó una gota de agua en la frente. En ese momento dije: "Pronto comenzará a llover". Fue ahí donde comencé a pensar: ¿Cuántas cosas sucederán en lo que demora en caer una gota de lluvia?
Sunday, May 27, 2007

Cierras los ojos e inmediatamente tu imaginación comienza a trabajar cuatro veces más que momentos antes. A medida que los tonos, las notas, los acordes y las melodias van penetrando en tus oidos todo un mundo se va formando a tu alrededor, un mundo que puede ser parecido o totalmente discordante con el tuyo. Lo importante de todo esto es que, al formarse este mundo, todo te parezca increible y maravilloso.
El poder de la música está en los detalles, que son los que logran ese efecto tan envolvente en quien sabe apreciarlos. En la medida en que logras imaginarte rápidamente alguna situación con el impulso de la música, se sabe que estás apreciando los detalles de un tema, compuesto por una persona tan apasionada o más que tú por la música, que puso los detalles ahí para que los escucharas y los disfrutaras.
Haz la prueba algún dia, si es que no lo has hecho aún, de conseguirte unos audifonos bien grandes, conectarlos a lo que sea que uses para escuchar música y aislarte de todo tipo de luz que pudiera iluminar tus párpados al cerrar los ojos. No pongas atención a la música, sino que déjate llevar por la infinidad de detalles que irás descubriendo sin mayor esfuerzo.
Verás que rápidamente ese mundo aparecerá ante tus ojos, sin importar que estos estén cerrados, y te mostrará las cosas mas increíbles que te puedas imaginar, cosas que simplemente no se pueden describir.
Disfruta de todas las sensaciones que te puede dar la música, pues son sensaciones que se viven en el momento y que puede ser que no vuelvan bajo las mismas circunstancias.
Monday, May 14, 2007
Hasta el momento todo había parecido un sueño, todo había funcionado sobre ruedas. Hasta ese momento no te habías topado con ningún obstáculo. Solo en ese momento fue que pestañeaste y al abrir los ojos, te diste cuenta de que estabas parado frente a trescientas personas, con un micrófono en la mano, a punto de comenzar algo que tendrías la obligación de acabar.
Comienzas a hablar y, con una temblorosa voz, das la bienvenida, explicas quién eres y qué estas haciendo ahí.
Al terminar de hablar te pones en tu lugar, dispuesto a comenzar el show. Inmediatamente recuerdas que no estas solo ahí parado, sino en compañía de otras cinco personas que estan ahí para lo mismo que tú y, mejor aún, para hacerlo junto a ti.
Aún con las piernas temblorosas comienzas a tocar, con un par de errores inaudibles, de los que ni tú te das cuenta en el momento. Al notar que todo esto está funcionando, comienzas a tomar confianza y te empiezas a dejar llevar por la música. Un tema tras otro vas recibiendo los aplausos junto a esos cinco compañeros, un tropezón en el camino del que se lograron levantar rápida y efectivamente, aunque no desapercibidos.
Terminan de tocar y se sienten eufóricos, al público les gustó lo que tocaron, piden por más, aunque lamentablemente tienen que dejarlos con las ganas.
Desarman lo que armaron horas antes y se dedican a relajarse.
Cuando pensaste que lo mejor había pasado, no tenías ni idea que lo mejor estaba por comenzar. No tenías idea de lo que te esperaba cuando ya toda la presión del show hubiese desaparecido.
Jamás te habrías imaginado que ese mismo grupo de cinco personas podrían hacerte bailar como nunca antes en tu vida te habías movido, jamás te habrías imaginado que esas mismas cinco personas te harían reir y cantar como lo hiciste esa noche, sin preocuparte de lo que dirían los que te rodeaban, desligándote completamente de todo lo ajeno a pasarlo bien.
Fue en ese momento en el que te diste cuenta, que ese grupo de cinco personas son mucho más que la gente con la que te gusta tocar. Fue en ese momento en el que te diste cuenta que ese grupo tiene un valor inigualable con respecto a la gente que te rodea en el día a día. Fue en ese momento en el que te diste cuenta que todos los problemas desaparecen con la buena compañía, pues no se necesita nada más que eso para pasarlo bien.
Quisiera dedicarle esto a todo Wah! por haber pasado por todos los sacrificios por los que pasaron para poder acompañarme en este evento reciente y aprovechar para agradecerles por hacerme pasar la excelente noche que pasé junto a ustedes.
Saludos Wah! y hasta siempre!
Thursday, May 10, 2007
Extremadamente bipolar e independiente, hace lo que quiere y nadie se lo impide. En un momento puede ser tranquilo e inofensivo, así como en el siguiente momento puede volverse incontrolable y devastador.
El fuego se asemeja mucho a la personalidad de la gente, pues, aunque no lo reconozcamos, todos tenemos momentos en que explotamos y podemos dejar una huella de dolor y agravio tras nuestro paso.
Es impresionante como un par de palabras te pueden cambiar la vida, en cualquier sentido. También es impresionante como unas cuantas palabras pueden provocar efectos tan infinitamente distintos dependiendo de la situación y el contexto. Es así como una frase como "te amo" puede provocar una inmensa alegría para algunas personas, como también puede provocar una pena imposible de aplacar para otras.
Y es que un "te amo" es una frase que incluye tanto sentimiento, tanta pasión y tanta fuerza, que uno no podría imaginarse tanto poder en tan solo 2 sílabas, en tan solo 2 palabras. Es una frase que invoca al sentimiento más misterioso e incomprensible que experimenta el ser humano. Es una frase que es seguida por una reacción en cadena que puede provocar un pesar enorme para una persona, o que puede hacer surgir una alegría inmensa en dos personas, haciendo nacer en sus corazones un fuego de pasión, un fuego que es extremadamente bipolar e independiente, que hace lo que quiere y nadie se lo impide. Un fuego que en un momento puede ser tranquilo e inofensivo y en el momento siguiente volverse incontrolable y devastador.
Tuesday, May 01, 2007

Los faroles brillaban apenas en la espesura de la noche, otorgando una luz siniestra y lúgubre. La calle estaba vacía, o eso parecía. No se escuchaba nada, ni el murmullo de alguna pareja cercana, ni las pisadas de las ratas, ni el vibrar de las almas nerviosas.
De pronto apareció él. Caminaba tranquilo, como si estuviese en cámara lenta. Llevaba una chaqueta larga y negra, casi hasta el piso. Un sombrero de copa corta y alas largas le tapaba los ojos y la bufanda le cubría la boca. Caminaba con las manos en los bolsillos y se notaba apenas una pequeña nube de vapor emergiendo de su bufanda.
Se acercaba cada vez más a mi y yo sin saber que hacer. Me daba mala espina, no tenía un buen presentimiento con respecto a el.
Estaba tan cerca que podía oir su respiración, completamente tranquila, casi relajada, pausada y sin apuros.
Quería gritar, correr o incluso golpearlo y patearlo en el piso, no sabía por qué, pero quería hacerlo. No podía dejar de pensar en la idea de que aquel era un hombre que no debería haber estado pisando la tierra.
Se detuvo a mi lado, me miró de reojo y preguntó: "¿Sabes qué hora es?"
Anonadado, miré mi reloj y le respondí: "Las 11 con 37 minutos."
Casi antes que yo terminara de responder me dijo: "Cuidate en la próxima media hora, pues de ahí en adelante verás muchas cosas que no deberías ver, pero que sin embargo es tu deber observar y recordar."
Apenas terminó de hablar reanudó la marcha tranquila y pausada que llevaba antes de encontrarse conmigo. Intenté encontrarle un significado a esas proféticas palabras, pero en ese momento nada estaba claro. Caminó lentamente y desapareció entre la neblina iluminada por los faroles que apenas brillaban en la espesura de la noche, otorgando una luz lúgubre y siniestra.
Edit: Comenzaré a incluir imágenes en mis post que vayan acorde a lo que escribo. De esta manera espero conseguir un buen efecto en la gente y que se sientan más animados a leer.
Saludos ^^
Saturday, April 28, 2007
Ystaron.
Bienvenidos queridos lectores, a mi mundo, al mundo de Ystaron.
Probablemente se estarán preguntando, ¿qué diantres es Ystaron?
Ystaron es un mundo creado por mi imaginación, donde todo lo que sucede tiene estricta relación con todo. Es el mundo donde todas mis creaciones se entrecruzan y toman sentido, el mundo donde cada uno de mis personajes podrá encontrar lo que siempre anduvo buscando, su origen.
Hace ya mucho tiempo que dejé de escribir periodicamente, y dudo que lo retome, pero siempre es bueno pasar por aqui, dejar un par de pensamientos o ideas y compartirlas con ustedes, asique aprovecho la ocasión para darles una nueva bienvenida a los que ya me conocen y una grata bienvenida a los que aun están por conocerme.
Espero que disfruten tanto leyendo lo que escribo, como yo disfruto escribiendo.
Saludos!





