Tuesday, May 01, 2007


Los faroles brillaban apenas en la espesura de la noche, otorgando una luz siniestra y lúgubre. La calle estaba vacía, o eso parecía. No se escuchaba nada, ni el murmullo de alguna pareja cercana, ni las pisadas de las ratas, ni el vibrar de las almas nerviosas.
De pronto apareció él. Caminaba tranquilo, como si estuviese en cámara lenta. Llevaba una chaqueta larga y negra, casi hasta el piso. Un sombrero de copa corta y alas largas le tapaba los ojos y la bufanda le cubría la boca. Caminaba con las manos en los bolsillos y se notaba apenas una pequeña nube de vapor emergiendo de su bufanda.
Se acercaba cada vez más a mi y yo sin saber que hacer. Me daba mala espina, no tenía un buen presentimiento con respecto a el.
Estaba tan cerca que podía oir su respiración, completamente tranquila, casi relajada, pausada y sin apuros.
Quería gritar, correr o incluso golpearlo y patearlo en el piso, no sabía por qué, pero quería hacerlo. No podía dejar de pensar en la idea de que aquel era un hombre que no debería haber estado pisando la tierra.
Se detuvo a mi lado, me miró de reojo y preguntó: "¿Sabes qué hora es?"
Anonadado, miré mi reloj y le respondí: "Las 11 con 37 minutos."
Casi antes que yo terminara de responder me dijo: "Cuidate en la próxima media hora, pues de ahí en adelante verás muchas cosas que no deberías ver, pero que sin embargo es tu deber observar y recordar."
Apenas terminó de hablar reanudó la marcha tranquila y pausada que llevaba antes de encontrarse conmigo. Intenté encontrarle un significado a esas proféticas palabras, pero en ese momento nada estaba claro. Caminó lentamente y desapareció entre la neblina iluminada por los faroles que apenas brillaban en la espesura de la noche, otorgando una luz lúgubre y siniestra.

Edit: Comenzaré a incluir imágenes en mis post que vayan acorde a lo que escribo. De esta manera espero conseguir un buen efecto en la gente y que se sientan más animados a leer.
Saludos ^^

3 comments:

Patricio Rojas said...

Excelente. Me recordó algunas cosas leídas por ahí, quizás Cortázar en particular.
Me el final, para nada cerrado. Te da una respuesta y te quita otras.

Richi said...

precisamente he notado que ultimamente he estado escribiendo con mucha influencia de Cortázar...será porque me gusta mucho su manera de escribir...
me alegra que te haya gustado ^^

Patricio Rojas said...

Donde dice "me el final" debiese decir "me gustó el final" jaja