Friday, October 03, 2008

Cuando cayó el primero sobre el dorso de mi mano pensé que había empezado a nevar. Inmediatamente me desconcentré de aquello en lo que estaba pensando, (no recuerdo si estaba pensando en la universidad, el dinero, o en ella) y comencé a mirar a todos lados, para ver si alguien más había notado la "nieve" que estaba cayendo. Pero nadie lo veía. Todos estaban sumidos en sus propios mundos, caminaban por la calle sin prestar atención a nada más que a si mismos y el piso que había ante sus pies.
De pronto la razón me golpeó como una ráfaga de aire frío. No podía estar nevando. Estaba parado en medio de la ciudad, rodeado de rascacielos, en un cálido día de primavera. No podía estar nevando. Volví a mirar el dorso de mi mano y descubrí que lo que ahí había caído no era un copo de nieve, sino un pétalo blanco de alguna flor que se ubicaba sobre mi.
Levanté la vista y en lo alto, un hermoso árbol primaveral florido soltaba los suaves pétalos de sus ramas cuando el viento lo mecía. Bailaban mientras caían con toda la gracia que uno pudiera imaginar y llegaban a caer a la vereda de aquella calle sumida en medio de la ciudad, en un intento por embellecer lo que momentos antes no había sido más que un gris pedazo de concreto por el que transitan miles de personas a diario, sin gracia ni detalles que...

..."¡A ver si no nos quedamos parados en mitad de la vereda donde molesta a los otros transeúntes, estúpido!" me gritó un caminante que chocó conmigo mientras observaba el árbol en altura. Lo miré con recelo mientras se alejaba, pero no le respondí. Le dediqué una última mirada de adiós al árbol, le agradecí por el quiebre que me dio y continué mi camino.


Nota: Ahi agregué la imagen. La entrada está completa. ^^ saludos!