Sunday, May 27, 2007


Cierras los ojos e inmediatamente tu imaginación comienza a trabajar cuatro veces más que momentos antes. A medida que los tonos, las notas, los acordes y las melodias van penetrando en tus oidos todo un mundo se va formando a tu alrededor, un mundo que puede ser parecido o totalmente discordante con el tuyo. Lo importante de todo esto es que, al formarse este mundo, todo te parezca increible y maravilloso.
El poder de la música está en los detalles, que son los que logran ese efecto tan envolvente en quien sabe apreciarlos. En la medida en que logras imaginarte rápidamente alguna situación con el impulso de la música, se sabe que estás apreciando los detalles de un tema, compuesto por una persona tan apasionada o más que tú por la música, que puso los detalles ahí para que los escucharas y los disfrutaras.
Haz la prueba algún dia, si es que no lo has hecho aún, de conseguirte unos audifonos bien grandes, conectarlos a lo que sea que uses para escuchar música y aislarte de todo tipo de luz que pudiera iluminar tus párpados al cerrar los ojos. No pongas atención a la música, sino que déjate llevar por la infinidad de detalles que irás descubriendo sin mayor esfuerzo.
Verás que rápidamente ese mundo aparecerá ante tus ojos, sin importar que estos estén cerrados, y te mostrará las cosas mas increíbles que te puedas imaginar, cosas que simplemente no se pueden describir.
Disfruta de todas las sensaciones que te puede dar la música, pues son sensaciones que se viven en el momento y que puede ser que no vuelvan bajo las mismas circunstancias.

Monday, May 14, 2007

Hasta el momento todo había parecido un sueño, todo había funcionado sobre ruedas. Hasta ese momento no te habías topado con ningún obstáculo. Solo en ese momento fue que pestañeaste y al abrir los ojos, te diste cuenta de que estabas parado frente a trescientas personas, con un micrófono en la mano, a punto de comenzar algo que tendrías la obligación de acabar.
Comienzas a hablar y, con una temblorosa voz, das la bienvenida, explicas quién eres y qué estas haciendo ahí.
Al terminar de hablar te pones en tu lugar, dispuesto a comenzar el show. Inmediatamente recuerdas que no estas solo ahí parado, sino en compañía de otras cinco personas que estan ahí para lo mismo que tú y, mejor aún, para hacerlo junto a ti.
Aún con las piernas temblorosas comienzas a tocar, con un par de errores inaudibles, de los que ni tú te das cuenta en el momento. Al notar que todo esto está funcionando, comienzas a tomar confianza y te empiezas a dejar llevar por la música. Un tema tras otro vas recibiendo los aplausos junto a esos cinco compañeros, un tropezón en el camino del que se lograron levantar rápida y efectivamente, aunque no desapercibidos.
Terminan de tocar y se sienten eufóricos, al público les gustó lo que tocaron, piden por más, aunque lamentablemente tienen que dejarlos con las ganas.
Desarman lo que armaron horas antes y se dedican a relajarse.
Cuando pensaste que lo mejor había pasado, no tenías ni idea que lo mejor estaba por comenzar. No tenías idea de lo que te esperaba cuando ya toda la presión del show hubiese desaparecido.
Jamás te habrías imaginado que ese mismo grupo de cinco personas podrían hacerte bailar como nunca antes en tu vida te habías movido, jamás te habrías imaginado que esas mismas cinco personas te harían reir y cantar como lo hiciste esa noche, sin preocuparte de lo que dirían los que te rodeaban, desligándote completamente de todo lo ajeno a pasarlo bien.
Fue en ese momento en el que te diste cuenta, que ese grupo de cinco personas son mucho más que la gente con la que te gusta tocar. Fue en ese momento en el que te diste cuenta que ese grupo tiene un valor inigualable con respecto a la gente que te rodea en el día a día. Fue en ese momento en el que te diste cuenta que todos los problemas desaparecen con la buena compañía, pues no se necesita nada más que eso para pasarlo bien.
Quisiera dedicarle esto a todo Wah! por haber pasado por todos los sacrificios por los que pasaron para poder acompañarme en este evento reciente y aprovechar para agradecerles por hacerme pasar la excelente noche que pasé junto a ustedes.
Saludos Wah! y hasta siempre!

Thursday, May 10, 2007

Extremadamente bipolar e independiente, hace lo que quiere y nadie se lo impide. En un momento puede ser tranquilo e inofensivo, así como en el siguiente momento puede volverse incontrolable y devastador.
El fuego se asemeja mucho a la personalidad de la gente, pues, aunque no lo reconozcamos, todos tenemos momentos en que explotamos y podemos dejar una huella de dolor y agravio tras nuestro paso.
Es impresionante como un par de palabras te pueden cambiar la vida, en cualquier sentido. También es impresionante como unas cuantas palabras pueden provocar efectos tan infinitamente distintos dependiendo de la situación y el contexto. Es así como una frase como "te amo" puede provocar una inmensa alegría para algunas personas, como también puede provocar una pena imposible de aplacar para otras.
Y es que un "te amo" es una frase que incluye tanto sentimiento, tanta pasión y tanta fuerza, que uno no podría imaginarse tanto poder en tan solo 2 sílabas, en tan solo 2 palabras. Es una frase que invoca al sentimiento más misterioso e incomprensible que experimenta el ser humano. Es una frase que es seguida por una reacción en cadena que puede provocar un pesar enorme para una persona, o que puede hacer surgir una alegría inmensa en dos personas, haciendo nacer en sus corazones un fuego de pasión, un fuego que es extremadamente bipolar e independiente, que hace lo que quiere y nadie se lo impide. Un fuego que en un momento puede ser tranquilo e inofensivo y en el momento siguiente volverse incontrolable y devastador.

Tuesday, May 01, 2007


Los faroles brillaban apenas en la espesura de la noche, otorgando una luz siniestra y lúgubre. La calle estaba vacía, o eso parecía. No se escuchaba nada, ni el murmullo de alguna pareja cercana, ni las pisadas de las ratas, ni el vibrar de las almas nerviosas.
De pronto apareció él. Caminaba tranquilo, como si estuviese en cámara lenta. Llevaba una chaqueta larga y negra, casi hasta el piso. Un sombrero de copa corta y alas largas le tapaba los ojos y la bufanda le cubría la boca. Caminaba con las manos en los bolsillos y se notaba apenas una pequeña nube de vapor emergiendo de su bufanda.
Se acercaba cada vez más a mi y yo sin saber que hacer. Me daba mala espina, no tenía un buen presentimiento con respecto a el.
Estaba tan cerca que podía oir su respiración, completamente tranquila, casi relajada, pausada y sin apuros.
Quería gritar, correr o incluso golpearlo y patearlo en el piso, no sabía por qué, pero quería hacerlo. No podía dejar de pensar en la idea de que aquel era un hombre que no debería haber estado pisando la tierra.
Se detuvo a mi lado, me miró de reojo y preguntó: "¿Sabes qué hora es?"
Anonadado, miré mi reloj y le respondí: "Las 11 con 37 minutos."
Casi antes que yo terminara de responder me dijo: "Cuidate en la próxima media hora, pues de ahí en adelante verás muchas cosas que no deberías ver, pero que sin embargo es tu deber observar y recordar."
Apenas terminó de hablar reanudó la marcha tranquila y pausada que llevaba antes de encontrarse conmigo. Intenté encontrarle un significado a esas proféticas palabras, pero en ese momento nada estaba claro. Caminó lentamente y desapareció entre la neblina iluminada por los faroles que apenas brillaban en la espesura de la noche, otorgando una luz lúgubre y siniestra.

Edit: Comenzaré a incluir imágenes en mis post que vayan acorde a lo que escribo. De esta manera espero conseguir un buen efecto en la gente y que se sientan más animados a leer.
Saludos ^^